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por semana

Descubre la Cerdanya y los Pirineos pedaleando durante 7 días y aprendiendo inglés de manera experiencial.

La combinación es perfecta! Los chicos y chicas escuchan y hablan inglés sin darse cuenta. Para relacionarse con sus profesores lo tienen que hacer en inglés durante los 7 días del camp. No hacemos clases teóricas, sí que al final del día nos sentamos 30′ y hacemos una redacción de lo que hemos vivido durante ese día en inglés (que colgamos en el blog de los Campamentos).

TURNOS DISPONIBLES

 

  • 01 JUL

    07 JUL
  • 08 JUL

    14 JUL
  • 15 JUL

    21 JUL
  • 420€
    queden: 1 places
  • 22 JUL

    28 JUL
  • 420€
    queden: 9 places

Jordi Gosa es el responsable del camp con Stanley Nutter de Londres y Conor Nally de Edimburg como monitores de bike de habla inglesa.

Incluye el alojamiento en Régimen de Pensión Completa; de la cena del primer día, a la comida del último; desplazamientos internos, material específico para hacer las actividades, monitores las 24h del día y el seguro de accidentes.

Día 1

Es media tarde y ya empiezan a aparecer las primeras caras por el campamento. Algunas han hecho pocas horas de viaje desde casa, otras han cogido el avión para cruzar el Atlántico. Pero todas comparten una misma cosa: la bicicleta de montaña. Es día para situarnos y conocernos. Where are the showers?, alguien pregunta a Stanley. Hacemos juegos en inglés y descubrimos los alrededores del campamento antes de la cena. La sopa de galets es perfecta para entrar en calor y prepararnos para el juego de noche.

Día 2

Desayunamos y ponemos a punto las bicicletas de montaña. Es necesario inflar los neumáticos, revisar los frenos, ajustar los sillines… y todo esto ¡en inglés! Aprendemos las primeras nuevas palabras con los monitores británicos, especialistas en BTT. Montamos en las bicis y recorremos la pista hacia el Refugi de la Feixa. ¡La bajada por el GR-11 es una pasada! Por la tarde Servicios a la Comunidad: en Cal Cassanyes necesitan ayuda con el gallinero y en el campamento también hay cosas que hacer. Pero el día no acaba aquí. Hoy el juego de noche en Fontanera nos convierte en contrabandistas. ¿Conseguiremos llevar todos los víveres al otro lado del río sin que nos detengan los gendarmes?

Día 3

Ready, steady, go! Desayunamos en medio del campamento aprovechando el solecito que calienta pero no quema. Hay para todos los gustos: cereales, embutidos, mermelada, zumos, cacao, fruta, pan, leche… Hoy nos espera una aventura de las buenas. Seguimos las marcas rojas hasta el Refugi de les Cases y los restos de la antigua avioneta estrellada. Conseguimos llegar a Latour de Carol donde nos refrescamos en el río. La ensalada de arroz y las croquetas de setas nos ayudan a recuperar fuerzas antes de la subida hasta el campamento.

Día 4

Cada día nos cuesta un poco más levantarnos. Las piernas notan los quilómetros acumulados en bici. Hoy todos los camps salimos juntos de Fontanera. Nosotros en bici, el resto caminando o a caballo. Tras un par de horas pedaleando llegamos al Estany de Malniu. Necesitamos un baño que nos refresque. Después bajamos hasta el refugio para guardar las bicis. Ahora a caminar hasta la cima del Puigpedrós (2.912 metros). Y por la noche… ¡cine al aire libre! Pocos aguantarán toda la película sin dormirse.

Día 5

Hoy empezamos con un Mecanichs Workshop donde aprendemos técnicas y trucos para resolver problemas mecánicos de las bicis. El torrente de la Mata de l’Ós nos va muy bien para identificar los pinchazos de los neumáticos. Almorzamos en el campamento con todos los grupos. La tarde vuelve a ser entretenida: ping-pong, bádminton, fútbol, básquet, frisbee… Después, de nuevo en bici y bajada hasta el Segre. Los brazos nos quedan tiesos tras los casi 1.000 metros de desnivel. En el llano buscamos el sitio perfecto para bañarnos y merendar.

Día 6

Ya queda poco para acabar la aventura. Hoy es el último día de excursión larga. Preparamos las mochilas con el pícnic del almuerzo, la merienda y el agua. Destino: la iglesia románica de Santa Maria de Bell-lloc cerca de Dorres. Cruzamos pequeños pueblecitos franceses e incluso sacamos la cabeza por el dolmen de Brangolí. Desde arriba de la ermita las vistas son espectaculares. Un buen lugar para almorzar, sin duda alguna. La bajada por la divertida trialera es digna de recordar. Al anochecer una pizza nos reanima y a pesar de los 35 quilómetros de excursión, ya tenemos las piernas a punto para la fiesta final: ¡música, luces y a bailar!

Día 7

Hoy, ya desde bien temprano, el día huele a despedida. Después de desayunar hacemos la maleta y lo recogemos todo. La última actividad es orienteering, una carrera de orientación en grupos por el Pla de Fontanera. Ya nos conocemos perfectamente la zona así que es una carrera en toda regla para coger todos los testigos lo más rápido posible. Tras el almuerzo las familias ya empiezan a llegar. Son los últimos momentos para intercambiar números de teléfono, abrazos y comprar camisetas. Nos vemos el verano que viene. ¿O quizás en invierno?